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Una casualidad

En los noventa, empezaron unos ensayos clínicos para probar la eficacia del sildenafilo frente a la angina de pecho e hipertensión pulmonar. No se observaron grandes mejoras, pero sí un efecto secundario notorio.

Unos años después, Pfizer ganaba mil millones de dólares tras reposicionar el fármaco. Los efectos secundarios de los que hablábamos eran que el sildenafilo provocaba grandes erecciones. Pfizer había decidido patentar el fármaco y denominarlo Viagra.

 

Otra forma de buscar un tratamiento

Últimamente, el tiempo e inversión necesarios para desarrollar un fármaco son elevados (unos 14 años y mil millones de euros). Buscar tratamientos mediante el reposicionamiento de un fármaco, puede acortar y abaratar el proceso notoriamente.

La explicación es sencilla. Reposicionar un fármaco implica buscar los efectos secundarios que produce una molécula ya aprobada para el uso que pueden servir para tratar un síntoma o enfermedad. Dado que la molécula ya ha pasado varias fases del desarrollo, las autoridades permiten esquivar las que son comunes. Por ejemplo, la toxicidad o el estudio de efectos adversos.

De hecho, ya se han creado catálogos y proyectos de fármacos para ser reposicionados. Dos ejemplos: 1) el catálogo de 2687 fármacos existentes creado por la Universidad Johns Hopkins para inhibir el parásito de la malaria; 2)  el proyecto del Instituto de Salud Carlos III de reposicionamiento de fármacos para tratar enfermedades raras.

 

La talidomida

La talidomida es conocida, desgraciadamente, por las malformaciones que producía en los bebés de las madres embarazadas que habían ingerido este fármaco como sedante o para reducir las náuseas durante el embarazo. Sus efectos fueron tan graves que, en parte, las dificultades actuales para desarrollar un fármaco derivan, posiblemente, del incremento de controles y concienciación en seguridad y análisis de efectos secundarios que se iniciaron tras los estragos producidos por este fármaco.

Sin embargo, hoy en día, la talomida se ha reposicionado para combatir el mieloma múltiple o la lepra.

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Photo Credit Top Picture via pixabay cc 

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